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Una noche de aclimatación en Putre es necesaria si quiere sacar el mayor provecho del Parque Nacional Lauca. Desde los 3600 metros en que se encuentra el villorrio se sube hasta casi los 4400. Una cifra nada despreciable para la mayoría de los chilenos no montañistas.
Pero el esfuerzo vale certeramente la pena. A partir de la salida desde Putre, el paisaje cambia nuevamente. Aparecen los bofedales, reservorios de aguas teñidos con pastos verdes, que son el hogar de una gran cantidad de aves y bebederos de los mamíferos que pueblan el parque: camélidos como vicuñas, guanacos o llamas; vizcachas; zorros o pumas. Según .chile.com las 137.883 hectáreas que componen esta área preservada desde 1970, posee una serie de atractivos. Sin embargo uno de los más potentes es poder observar a la fauna en libertad. Otro y absolutamente llenador de ojos y espíritu, son sus montañas principales. Desde el pueblo de Parinacota, a 4.400 metros de altura, los Payachatas, los volcanes Parinacota (6342 msnm) y el Pomerape (6230 msnm), se muestran límpidos y con sus conos de nieves eternas. La pequeña villa posee un encanto único. Sus pobladores ofrecen los tejidos coloridos del altiplano a los turistas que visitan, principalmente, la iglesia de piedra y cal, que es una de las imágenes más conocidas de acá. Construida en el siglo XVII contiene en su interior una mesa amarrada de una pata (dicen que sale por las noches y se detiene en el hogar dónde alguien indefectiblemente morirá) y cráneos humanos. En las afueras, el patio de Parinacota, los bofedales muestran su impresionante riqueza. Taguas y camélidos yacen tranquilos en la naturaleza original. Última parada: el Lago Chungará. Ubicado 100 metros de altitud más arriba y posterior a la bella laguna Cotacotani, sus 4500 metros de agua es uno de los espejos más hermosos de las cumbres andinas que lo rodean. Aunque este atardecer corre viento, no deja de ser bello el espectáculo. El Parinacota, Sajama, Quisiquisini, el Quimsachata y el Guallatari enmarcan al lago. La impresión de soledad y de potencias se une junto al viento frío que anuncia al anochecer. El trayecto descrito es uno de los más emblemáticos de la nueva región Arica-Parinacota, una puerta al conocimiento de un paisaje que nos hermana a Perú y Bolivia. Una raíz común que merece ser explorada y cuidada. Volver a HOMEPost relacionados Estas leyendo la entrada Ahora visitaremos Putre y sus alrededores Lunes, Junio 30th, 2008 a las 11:39 am y esta categorizada en Destinos. Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada por el RSS 2.0 feed. ComentariosDeje una Respuesta |