Machalí es una comuna ubicada en la VI región de Chile. Es un sitio único que alberga a las Termas de Cauquenes y el Campo de Golf de Coya, entre otros atractivos…
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Machalí es un panorama perfecto que resulta toda una experiencia, llena de aventura y entusiasmo. Para llegar, hay buses que salen del rodoviario de la ciudad de Rancagua y para los que poseen movilización propia, deben tomar la conocida Carretera El Cobre.

La comuna tiene 2.597 km²,  siendo la de mayor tamaño de la región. Su particular belleza se caracteriza porque gran parte del territorio comunal corresponde a la Cordillera de Los Andes.

A la comuna se le reconocen cuatro sectores o localidades urbanas. Estas son: Machalí centro; El Guindal; Santa Teresita y Coya. Además existen localidades o caseríos rurales, tales como: Chacayes, Nogales, San Joaquín de los Mayos, Termas de Cauquenes, además de un asentamiento industrial que corresponde a la División Teniente de Codelco Chile, dentro del cual se emplazan Sewell y el centro de esquí Chapa Verde.

Del territorio comunal se destaca el área urbana e industrial, un 2,17 % comprende áreas agrícolas y el resto de su territorio es parte de la precordillera y la zona montañosa de la cordillera de los Andes, donde la minería, pastizales, reservas naturales y zonas ecoturísticas se manifiestan con toda su grandeza.

Las Termas de Cauquenes
El camino para acceder a las Termas de Cauquenes tomando la Ruta 5 Sur se encuentra en óptimas condiciones, lo cual permite un suave recorrido para descubrir las reliquias de la zona. Haciendo un alto en el camino los lugareños, pueden contarle que los relaves, es decir los desechos del cobre, llegaban a estas zonas, los cuales actualmente se han trasladado para no dañar el medio ambiente, pero sus estructuras están visibles, como un legado arquitectónico que sin duda llama la atención.

Acercándose a las Termas, el paisaje se viste con alegres jóvenes mochileros que hacen dedo, trabajadores de Codelco rumbo a su lugar de producción y entretenidas picadas de pan amasado y empanadas, con grandes cerros que son la delicia de las vacas y cabritas.

Las termas partieron a mediados del siglo XVII y desde ese entonces su reputación creció la cual se mantiene vigente hasta el día de hoy.

Sus propiedades curativas han dado la vuelta al mundo, aguas calientes de 45° que tienen propiedades tranquilizantes, antiflamatorias y sedantes , ideal para las personas de la tercera edad, enfermedades reumáticas y a quienes deseen olvidarse por un buen rato del estress. Son históricas tinas de mármol, que conservan el calor bien lo sabía Bernardo O’ Higgins quién se reunía frecuentemente con sus asistentes para calmar sus fuertes dolores de reumatismo.

Reflexología, pedicure y masajes de relajación desde $12.000 están dentro de las opciones que ofrece al visitante. En cuanto a comida, si quiere degustar exóticas delicias,  hechas por su destacado Chef Suizo un pato a la naranja, salmón, o postres de tiramisú se ponen a su servicio para pasar una velada inolvidable junto a salones de eventos para seminarios, tranquilas cabalgatas en el parque, una refrescante piscina y placenteras habitaciones acondicionadas para un buen descanso en plena cordillera.

Dentro de las actividades que se realizan en la comuna, está la Fiesta de Cuasimodo; tradicional fiesta religiosa que concita gran cantidad de huasos de la zona, de diversas edades, que acompañan al cura párroco de la comuna, que sale a visitar y dar la comunión a los enfermos imposibilitados de concurrir a la iglesia.

El Swing del Golf
Una de las mejores canchas de golf de Chile es la del Club de Campo Coya, ubicado a 24 km de Rancagua  en un bello paraje cordillerano. Sus canchas tienen una superficie de 20 héctareas y un total de 18 hoyos. Asimismo, hay canchas de tenis, piscina, sauna, mini gimnasio, salones de juego, comedores, bar y cabañas para alojamiento. Abierto a todo público, se encuentra ubicado en un  fascinante entorno natural en que se tiene la suerte de ver nuestra flora y fauna autóctona.  En sus inicios por la época de los años treinta , el Club de Campo Coya nace como un lugar de entretención para los ciudadanos extranjeros manteniéndose como un club privado hasta 1993, fecha en que se abre a todo el público. Su decoración con fuertes influencias americanas, recupera el tiempo y lo hace un lugar funcional que acoge a la familia y amigos.

“Tenemos el tradicional pisco sour chileno, pero que acá se prepara en forma distinta”, señala Lautaro Arauco, jefe de garzones del club. “Es un trago muy apetecido por europeos y americanos, que marca la diferencia y que guarda sus secretos, si quieren probarlo sólo tienen que acercarse”. La cocina está basada en la gastronomía francesa, con una variedad de sabores para comer sin apuros un domingo a media mañana, donde un cebiche regenera las ganas para seguir conociendo las bondades de nuestro país.
Fuente:chile.com

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