
Una de las mejores formas de conocer Valparaíso es a través de sus ascensores. Estas construcciones diseminadas por todo el anfiteatro natural que rodea a la ciudad permiten admirar desde las alturas la inmensa bahía y el fuerte contraste de las casas pintadas con colores escandalosos. Desde esos lugares la vista suele detenerse incansablemente en el horizonte que muere en el océano Pacífico.