Esta fama que alaga a la ciudad jardín se debe, entre muchas cosas, principalmente por su gran espectáculo con fuegos de artificio, éste puede ser visto desde muchos puntos costeros. Los fuegos son lanzados desde plataformas que están ubicados en diversas zonas de la bahía, en forma coordinada.
Para recibir el 2007 Viña del Mar hizo una invesión millonaria que no desilusionó a ningún espectador. Además, es importante rescatar que este espectáculo tuvo una extensión de 27 kilómetros.