Está ubicado en un espacio de ocho hectáreas al interior del Parque O'Higgins, en Santiago, justo detrás del Arena Santiago y cercano a la estación Parque O'Higgins del Metro de Santiago.
Fantasilandia nació como una idea de Gerardo Arteaga de crear un espacio de diversión sin precedentes en el país. En 1977 el alcalde de Santiago, don Patricio Mekis, le entregó la concesión por 20 años de los terrenos en el Parque O'Higgins. Desde el momento en que se supo de la construcción de un parque de diversiones en Santiago, comenzó un revuelo mediático desde la denominación de la prensa nacional del proyecto como "el Disneylandia chileno"