La región de Antofagasta tiene una superficie de 126.049 km2, representando el 16.7% de la superficie del país. La población regional es de 493.984 habitantes, equivalente al 3.27% de la población nacional y su densidad alcanza a 3.9 hab/km2. La región tiene un crecimiento de población intercensal promedio anual de 2,0%. La población rural es de 11.438 personas, representando el 2,3% de la población total regional. La capital de la región es Antofagasta. La región de Antofagasta está dividida administrativamente en 3 provincias y 9 comunas.
El clima es desértico de altura, donde el efecto de la altura es el dominante sobre el clima: la temperatura es baja y el aire es seco. Las temperaturas mínimas diarias son en general inferiores a 0°C, pudiendo descender a valores por debajo de -10°C durante el invierno.
Además existe el clima desértico de altura templado que se desarrolla por el interior de quebradas de ríos, a excepción de los meses de invierno estacional, que son los más fríos del año. La zona está muy marcada por el invierno boliviano, con lluvias y tormentas eléctricas entre los meses de diciembre a marzo, cuando llegan las masas de aire húmedo provenientes de la selva amazónica. El principal curso de agua es el río Loa. Sin embargo es posible ver bofedales y pequeños cursos de agua en la ruta. Vegetacionalmente esta zona se puede dividir en tres pisos en función de la altitud:
Piso prepuneño: Corresponde a la vegetación que se desarrolla a 3000 m.s.n.m, aproximadamente. Es vegetación desértica y poco diversa. Destacan algunas verbenáceas como la rica-rica de uso medicinal y combustible, así como arboledas de algarrobos y chañarales.
Piso puneño o tolar: Es la vegetación que encontraremos en las numerosas quebradas intermedias (3.100 a 3.900 m.s.n.m.), que se caracteriza por ser diversa en especies arbustivas. Destacan la chijúa-chijúa que se utiliza como combustible y la tola de uso medicinal, forrajera y combustible. Hay fabáceas como la añawa blanca de uso medicinal y forrajero, la oloca de uso forrajero, solanáceas como la tolilla, la tara o monte negro especie de uso ritual y forajero, y verbáceas como la lampaya.