El barrio histórico es otro de los puntos que llama la atención del
visitante. Se trata de un conjunto de edificios declarado monumento natural que permite también viajar en el tiempo para intentar entender cómo era todo en aquellos años.El muelle salitrero fue construido en el año 1872 y se usó tanto para las descargas del ferrocarril como para los embarques de salitre que salían hacia el mundo.
Hoy, las vías férreas de la vieja pero intacta estación dejan ver vagones repletos de inmensas láminas de cobre que se dirigen a los nuevos embarcaderos para también embarcarse hacia el mundo.El edificio de la ex-aduana tiene su origen en el tratado que en el año 1866 firmaron Chile y Bolivia y que motivó, luego de que no se respetara, el conflicto bélico conocido como la Guerra del Pacífico, que se mantuvo entre los años 1879 y 1880.Hoy, en este edificio funciona el Museo Regional, el cual puede visitarse todos los días del año y donde se pueden apreciar distintas temáticas que tienen que ver con la vida diaria de la región norteña.
El terminal pesquero es otro de los puntos que congrega la mayor cantidad de visitantes. Ubicado dentro del puerto marítimo, en este lugar es posible adquirir productos recién extraídos del mar o bien degustar algunos de los platos que allí se preparan a la vista del público.