Se localiza a alrededor de 90 km de San Pedro de Atacama, II Región (285
habitantes, altitud 3.218 m). De origen prehispánico, tiene fuerte raigambre atacameña. Más que un pueblo, es una sucesión de cultivos en terrazas en un amplio faldeo, que aprovechan las vertientes del sector. Hay bonitas casas de piedra y, a su término, se erige una pequeña iglesia, con una torre de piedra canteada (fiesta San Bartolomé 24 agosto). Fue importante por sus antiguas minas de oro, descubiertas próximas a la frontera, y por estar junto al camino que conducía a Antofagasta de la Sierra. Por aquí bajó hacia San Pedro de Atacama el naturalista Federico Philippi, en un viaje de recolección de plantas para el Museo Nacional de Historia Natural de Santiago, iniciado en Copiapó en 1885.