Aproximadamente a la misma altura que el camino hacía el Granito Orbicular,
pero dirigido hacía el interior, se encuentra la Quebrada del León. El agua de un manantial y el pasto verde invitan para un picnic o una caminata. Un lugar de recreación y relajación único para mantenerse alejado del movimiento de la ciudad, con un ambiente limpio y puro, lleno de aves exóticas que conviven sin acercarse.