Fue en ella que en 1853 Vicente Pérez Rosales, al lado del párroco de Ancud, Miguel Sevilla, leyeron el acta de fundación de la ciudad. Un año antes se había realizado el primer trazado de las calles, que incluyó a la plaza, bautizada como Buenaventura Martínez, en gratitud del cofundador de la naciente ciudad.
La Plaza de armas de Puerto Montt , a lo largo de su centenaria historia, ha sufrido cuatro remodelaciones; pero su aspecto no es lo único que cambió, sino también su nombre y ahora es llamada Manuel Irarrázabal.