Quien no los conoce tienen la idea de que son personas reprimidas en sus trabajos, abusados cuando niños, de una familia mal constituida, pero no es así. Gran parte de los gays provienen de familias "normales", con un trabajo formal y con menos trancas que cualquier heterosexual.
No se trata de aplaudir su condición, pero parece que los mitos sobre los gays se han derribado y ellos mismos se han abierto al mundo.
Ya no se esconden detrás de una máscara, sino que se muestran como personas que no quieren ser discriminadas y que pueden organizarse para aportar a una ciudad.