La belleza natural de Chile es magnífica. A lo largo de su geografía se presentan disímiles climas, como la sequedad del desierto de Atacama por el norte y la selva siempreverde del sur, que presenta precipitaciones de más de 5.000 mm. al año.
Entre estos polos están la tierra de los volcanes y los salares, las playas en el litoral central, las montañas nevadas de la Cordillera de Los Andes; los lagos de la X región y las islas desperdigadas cerca de la isla de Chiloé; entre otros espacios de gran belleza.
Cada escenario presenta su particular flora y fauna; con parajes aislados y en muchas ocasiones vírgenes.
Nuestro país, consciente del valor de estos lugares, les ha dado la categoría Áreas Silvestres Protegidas por el Estado y su administración está a cargo de Corporación Nacional Forestal (Conaf) que vela por su preservación.
Los Parques Nacionales son 32 en nuestro país y se caracterizan por ser áreas generalmente extensas, donde existen diversos ambientes únicos o representativos de la diversidad ecológica natural del país. Son espacios no alterados significativamente por la acción humana, capaces de autoperpetuarse y donde las especies de flora y fauna o las formaciones geológicas son de especial interés educativo, científico y recreativo