
La más famosa isla del desierto, se encuentra en el maravilloso Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández. Descubierta, casi accidentalmente por Juan Fernández, fue esporádicamente visitada por piratas y corsarios, quienes recalaban en sus costas para proveerse de agua dulce y descansar de sus largas travesías.
Totalmente paradisíaca, se hizo muy conocida cuando el marinero escocés Alexander Selkirk fue rescatado en ella, después de 4 años y 4 meses en total soledad. Esta singular experiencia inspiró al escritor inglés Daniel Defoe, quien más tarde trabajó en el libro Robinson Crusoe.
Para llegar hasta la isla, podrá trasladarse a través de vías aéreas o marítimas, desde Santiago de Chile o Valparaíso respectivamente.
Una de las más pequeñas y separadas islas del Archipiélago Juan Fernández es la Isla Alejandro Selkirk. Antiguamente, también se la llamaba Isla Más Afuera, por ser la más occidental del grupo.
Esta isla tomó el nombre del marino escocés, que fue encontrado después de un largo tiempo de extraviado y ofrece la inmensidad de la belleza del mar, en conjunción perfecta con la vasta flora y fauna del lugar para ser admirada. En ella, también se destacan el cerro de los Inocentes, bañado por pequeños arroyos que lo transportarán al limbo del paraíso terrenal. Disfrútelo, se le asegura una experiencia de ensueño.
La más pequeña de las islas del archipiélago corresponde a la Isla Santa Clara. Este territorio de belleza indómita, se encuentra totalmente deshabitado y se encuentra a sólo 1,5 kilómetros de distancia de la Isla Robinson Crusoe.
Por sus características y estructura volcánica, se presume que desde allí partió el origen del archipiélago.
Descubra los misterios de uno de los más interesantes sitios del mundo. Visite el archipiélago Juan Fernández y encuentre en él, toda la belleza que alguna vez imaginó.